Escrita (poema)
Ayer te leí en el atardecer.
Estabas escrita en el calor de la calle
y en el desgarro de la nube.
Te leía después, mientras la noche
invadía, ansiosa, la habitación de los juegos.
Poco a poco creí conocerte,
a cada paso, con cada gesto.
Ayer, mientras te leía en silencio,
me pareció oír tu rumor de ola rota
y deseé vivir para leerte.