En
Soñadores, última película de Bertolucci por el momento, Theo le pregunta a Mathew: "¿Keaton o Chaplin?". Este caboclo piensa que por qué se plantea esta cuestión, por qué nos empeñamos en reducir las cosas a dualidades: ying o yang, ángeles o demonios, Dios o Satanás, Betis o Sevilla, César o nada, aquí o allí. ¿Keaton o Chaplin? Mejor Keaton y Chaplin... y muchos más. Supongo que en eso radica el abandonar la adolescencia (los personajes del filme lo son todavía), en que ya no necesitamos oposiciones excluyentes para explicar todo nuestro mundo.