Hoy he encontrado el recurso definitivo para salir de esos baches en los que a veces nos encontramos los poetas:
Un diccionario electrónico de Rimas. Sensacional.
Igual ya lo conocéis y estoy aquí descubriendo el Mediterráneo, pero me ha parecido necesario habñlar de él, sobre todo después de leer la página del sitio en la que se explica qué es el programa. En ella, después de sintetizar en qué consiste la aplicación, su autor nos dice a quién puede servir:
A poetas (aficionados o de los escasos)
A enamorados
A autores de canciones
A publicistas
A amigos invisibles
A hinchas de fútbol
A manifestantes furiosos (ej: cacerolazos, escraches, etc)
A payadores incipientes
A curiosos
A docentes del idioma
A traductores
A ese amigo medio loco que hace versos.
A usted
A mí
Algo más abajo nos dice su autor:
Mi paso por este mundo no habrá sido en vano si consigo que algunos bailanteros dejen de rimar 'amor' con 'dolor', 'cariño' con 'niño' y 'estrella' con 'bella'.
Y desde luego que se trataría de una grandísima aportación al género humano si consiguiera aminorar la pobreza de rimas que puebla nuestro mundo.
La página de explicación del software de rimas termina con esta frase antológica:
Dicho en palabras más llanas: si usted es un queso haciendo versos sin RIMAR, con RIMAR seguirá siendo un queso, aunque más productivo.
Y esto queda dicho para que nadie se llame a engaño, que la mentira y la estafa no figuran entre las intenciones del autor de
Rimar.
Bueno, guasas aparte, me parece un programa la mar de interesante porque ¿quién no ha necesitado alguna vez en su vida rimar, por ejemplo, "tierno" con alguna otra palabra? A mí me pasa con esa rima lo mismo que a Benedicto, el personaje de la comedia de Shakespeare
Mucho ruido y pocas nueces, que solamente se me ocurre "cuerno", y esa es una rima ciertamente dura.