El horror parece que no terminará nunca. Esta mañana mientras desayunaba en el bar leí en
El Correo de Andalucía una noticia que me heló la sangre: al parecer, los presos iraquíes son sometidos a audiciones de Metallica y de canciones de Barrio Sésamo por parte de sus carceleros norteamericanos para torturarles hasta la extenuación. Creo que sobran las palabras a la hora de valorar los métodos empleados por el imperio para conseguir información relevante. ¿Dónde pararán? ¿Qué será lo próximo? Igual les da por leerles pasajes de Bukowski o de Cernuda hasta hacerles reventar y que digan dónde están las malditas armas de destucción masiva.
Por cierto, el próximo domingo me dicen por aquí que hay elecciones municipales y autonómicas. Hay qué ver qué pronto pasa el tiempo. Hace casi nada estábamos viendo los bombardeos por la tele y yendo a manifestaciones... ¿Ya se nos habrá olvidado el niño Alí? ¿Y la niña sin pies? ¿Y la foto de las Azores? ¿Y las palabras de la ministra Palacios?