Leí hoy lo que
Algernon escribía sobre la ausencia de inspiración para
bitacorear, y aunque no estoy del todo de acuerdo con algunas cosas que por allí se dicen sobre el asunto, sí es cierto que en días como hoy -37 grados a las 17'00 h. en Sevilla, capital universal de
la caló- aquí el Caboclo sólo puede pensar en dos cosas y, por tanto, también podría decirse que está carente de inspiración, que no de traspiración: el calor que tiene y lo que le gusta la
Coronita fresquita, fresquita, con su limoncito atragantado en el cuello de la botella....