Pues ya hace un mes que Eva dejó su
última historia y un par de días después escribió su último
comentario. En su historia nos hablaba de la decisión de emplear unas gafas para ver la vida de color rosa. Si ha sido así y eso la ha llevado a abandonar temporalmente la bitácora, yo que me alegro. Claro que lo que pasa es que se ha ido sin despedirse, sin poner cierre, y en consecuencia los comentarios a su último post suben y suben; los primeros se ocupaban de la historia, pero a partir del cuarenta o así se tornan en petición de explicaciones, elucubraciones sobre lo sucedido y ruegos a Eva para que vuelva a escribir.
Eva, te hubiera escrito esto como comentario, pero la verdad es que ser el número 85 de tu lista de adictos no me apetecía gran cosa, así que te dedico esta historia, no para pedirte nada, que tú sabrás lo que tienes o quieres hacer, sino para sugerirte que si tienes un huequillo des una señal, aunque sea de despedida.